Conferencia y presentación: La tragedia no ha muerto
María Renée Pineda Saravia
María Renée Pineda Saravia
La Academia Guatemalteca de la Lengua (AGL), junto con la Academia de Geografía e Historia de Guatemala (AGHG), organizó la conferencia y presentación del libro La tragedia no ha muerto, del doctor Roberto Carlos Pérez, miembro de número de la Academia Nicaragüense de la Lengua y miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. La actividad se realizó en el auditorio de la AGHG y reunió a académicos de ambas corporaciones, así como a invitados de distintos sectores que siguieron la conferencia de forma presencial y virtual.
A lo largo de su intervención, el doctor Pérez combinó reflexiones filosóficas, literarias y musicales con pasajes de su propia experiencia de vida. Evocó su exilio durante la infancia, su formación académica en los Estados Unidos y la influencia decisiva que tuvieron la lectura y la música en su desarrollo intelectual. Estas referencias personales aportaron cercanía a una exposición que mantuvo siempre un sólido fundamento académico.
La conferencia giró en torno a los planteamientos de La tragedia no ha muerto, ensayo en el que el autor examina la vigencia de la tragedia como forma artística y como herramienta para comprender la realidad contemporánea. A partir de una revisión del pensamiento de Friedrich Nietzsche y de los orígenes de la tragedia griega, abordó la relación entre razón y emoción, simbolizadas en las figuras de Apolo y Dioniso, y reflexionó sobre la importancia de recuperar la compasión y el sentido de comunidad en la vida moderna.
Entre los temas de mayor interés figuraron la creciente individualización de las personas, el impacto de las redes sociales en las relaciones humanas y la pérdida de espacios de encuentro colectivo. Para el conferencista, la tragedia sigue presente en el mundo actual, aunque adopte formas distintas a las de otras épocas. En ese contexto, subrayó la necesidad de reconocer el sufrimiento ajeno y de fortalecer los vínculos humanos frente al aislamiento y la fragmentación social.
La actividad concluyó con un intercambio de preguntas y comentarios en torno a asuntos como la cultura digital, la vigencia de los clásicos y los desafíos que la inteligencia artificial plantea para las humanidades. El diálogo permitió ampliar varios de los temas abordados durante la conferencia y puso de manifiesto el interés que despertó la propuesta del autor. Al finalizar, los asistentes compartieron un vino de honor ofrecido por la Academia Guatemalteca de la Lengua.
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