Por su gran trayectoria al servicio de la educación, la lingüística y los idiomas nacionales de Guatemala, el pasado lunes, 5 de octubre, D.ª Guillermina Herrera Peña recibió el grado de Doctora 𝑯𝒐𝒏𝒐𝒓𝒊𝒔 𝑪𝒂𝒖𝒔𝒂 en Humanidades por la Universidad Rafael Landívar (URL).
La ceremonia, dirigida por el Dr. Larry Andrade-Abularach, secretario general de la URL, inició con una bienvenida a los asistentes, académicos y autoridades, en especial a la Lcda. Anabella Giracca, ministra de educación. Luego, Mons. Gonzalo de Villa y Vásquez, S. J., director y miembro de número de la Academia Guatemalteca de la Lengua (AGL), dirigió la invocación a Dios en nombre de la doctora y de la Universidad. La actividad continuó con un discurso con ocasión del 65.º aniversario de la fundación de dicha casa de estudios por el rector, P. Miguel Cortés Bofill, S. J.
Más adelante, el Dr. Juan Pablo Escobar Galo, decano de la Facultad de Humanidades, comentó acerca de la vida y logros de la Dra. Herrera Peña, quien nació el 4 de octubre de 1945 en la ciudad de Guatemala. Tras culminar sus estudios en el Colegio Belga Guatemalteco, ingresó a la Universidad Rafael Landívar en 1966 y fue parte de la primera promoción de la Licenciatura en Filosofía y Letras. Además, realizó estudios de posgrado de filología románica y lingüística en Puerto Rico, Italia y Estados Unidos. Obtuvo el título de investigadora lingüista por la Oficina Internacional del Español, en España, y el título de Magíster en Lingüística en la Universidad Estatal de Nueva York, en el que inició sus estudios de las lenguas mayas de Guatemala.
En 1998, el Estado de Guatemala la galardonó con la Medalla de la Paz por su participación en el desarrollo de los Acuerdos de Paz. En 2013, obtuvo la Medalla «Vicenta Laparra de la Cerda» por su trabajo como investigadora y difusora de las obras de escritoras guatemaltecas. Además, en 2015 obtuvo la Orden «Francisco Marroquín» por su labor como educadora.
En la actualidad, es miembro de número y subdirectora de la Academia Guatemalteca de la Lengua (AGL). Es autora de numerosos ensayos, artículos y libros, así como editora de varias obras, entre las que se incluye la publicación más reciente de la AGL, Un misionero «lengua» en la Guatemala del siglo XVIII: estudios sobre la obra de fray Francisco Ximénez, O.P. Además, ha sido conferencista, catedrática universitaria, perito lingüista y defensora de la diversidad cultural y lingüística guatemalteca.
En la URL, su trabajo ha sido muy importante. Inició su carrera en dicha institución como catedrática e investigadora. Luego, fue directora del Departamento de Letras y Filosofía y vicedecana de la Facultad de Humanidades. Impulsó programas de becas y programas de formación para estudiantes indígenas, como el Programa EDUMAYA. Fue vicerrectora y la primera y única mujer en ser rectora universitaria en Guatemala. En el 2025, la Universidad la distinguió por su gran carrera nombrando al Campus de Escuintla «Guillermina Herrera Peña».
Durante la recepción del título, la Dra. Guillermina Herrera Peña enfocó su discurso a Rafael Landívar y en sus compañeros exiliados. Como mencionó, «personalmente, tengo que confesar, siento una particular conexión con sus aportes y con los de la diáspora jesuita del siglo XVII y me complazco en hacer memoria de ellos en esta privilegiada ocasión».
De acuerdo con la Dra., se acercó a dicho poeta gracias a sus catedráticos de la Facultad de Humanidades, pero asegura que fue el padre jesuita Carmelo Sáenz de Santa María quien le permitió comprender la magnitud de Rusticatio Mexicana, las intenciones del autor y el contexto en el que fue escrita: «es fundamentalmente una defensa del Nuevo Mundo y sus pobladores frente a los prejuicios y propaganda antiamericana de la Ilustración del siglo XVII».
Este acercamiento también le permitió explorar y estudiar las obras de los demás compañeros jesuitas de Landívar, como el padre Juan Pablo Vizcardo y Guzmán, del virreinato de Perú; el padre Juan de Velasco, de la Real Audiencia de Quito; el padre Juan Ignacio Molina, de la Capitanía General de Chile; el padre Francisco Javier Alegre, veracruzano del virreinato de Nueva España, y el padre Francisco Javier Clavijero, quien en diversas ocasiones fue inspiración para su trabajo como lingüista, especialmente durante sus acercamientos a los idiomas mayas de Guatemala.
Aparte, explicó que estos eruditos «crearon una red ejemplar de ayuda mutua, por medio de la cual compartían crónicas, mapas o apuntes que habían podido rescatar, pese a la precipitada salida de sus países». La Casa de Sabiduría, fundada por el padre Clavijero, fue en donde se reunían semanalmente y donde nació Rusticatio Mexicana.
La Dra. Guillermina Herrera agradeció la distinción y concluyó: «Desde la óptica de esta herencia fundacional, interpreto el doctorado que me otorga generosamente la Universidad como un espaldarazo a las Humanidades, un recordatorio a huir del desencanto y la falta de empatía y a seguir apostando por el ser humano».







