La AGL se encuentra con Irene Vallejo
(una breve reseña)
Por Noe Vásquez Reyna
(una breve reseña)
Por Noe Vásquez Reyna
Durante la Feria Internacional del Libro en Guatemala (Filgua), los académicos de número de la Academia Guatemalteca de la Lengua (AGL) participaron en presentaciones de libros, conversatorios y espacios de diálogo que celebraron el pensamiento, la creación literaria y el valor de la palabra en nuestra sociedad.
En el marco de esta festividad por las letras, la AGL tuvo un espacio con la reconocida filóloga, ensayista y escritora Irene Vallejo (Zaragoza, 1979), miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua, y quien ha compartido en sus libros su pasión por los clásicos, entretejiendo “en su escritura el tapiz del presente con los hilos de la cultura grecolatina”.
Para este encuentro, la filósofa, investigadora, docente y académica Cecilia Echeverría Falla, actual secretaria de la Junta Directiva de la AGL, preparó una entrevista con esta autora tan querida y admirada por el público lector guatemalteco, el cual hizo filas por más de dos horas para tener un sitio en las actividades donde Vallejo participaba u obtener su firma.
Quien escribe esta breve reseña pudo recolectar comentarios de varias personas dentro de la Filgua, desde los libreros en los stands, el personal organizador de la feria y lectores que coincidían en que Irene Vallejo tiene la capacidad de deleitarnos mientras nos narra el inicio de la escritura o el destino de la Biblioteca de Alejandría, en su libro El infinito en un junco, o mientras nos ofrece fragmentos contundentes y reflexivos sobre la escuela del ocio, el amor platónico o el origen y cambio de las palabras en otro de sus libros, Alguien habló de nosotros. Además, aludieron al carisma característico de la escritora de El silbido del arquero.
A pesar del poco tiempo y del bullicio alegre propio de una feria de este tipo, Cecilia Echeverría pudo plantear algunas preguntas que evidenciaron la pasión por la historia de los libros y el lenguaje, así como el paso por el país de esta autora que motiva complicidades en los libros que escribe. A la pregunta ¿por qué en medio del ruido seguimos buscando un refugio en los libros?, Irene Vallejo respondió:
«Yo creo que el acto de leer está constantemente reinventándose como rebelión y como acto crítico frente a un mundo cambiante, que siempre crea distracciones, impedimentos, obstáculos para la lectura, y por eso es tan maravilloso y asombroso que la lectura subsista a lo largo del tiempo. En muchos períodos históricos se ha convertido en un hilo tan delgado que parecía que se rompía, pero aún así ha continuado su camino por los siglos, y nuestro tiempo, hoy, no está exento de retos, pero a mí me parece que, precisamente, en el recinto de la Filgua debemos sentirnos felices de estar celebrando cuánta gente todavía siente esa intimidad con los libros, ese diálogo con las mejores mentes del mundo, muchas de ellas personas que están muertas, y hablamos con los difuntos para sentirnos más vivos, para ampliar el espectro de nuestra inteligencia y de nuestras ideas con la suma y la dicción de todas la ideas que han existido en el mundo de tantas personas que han mirado la realidad, que la han descrito con palabras vibrantes. Me hace especialmente feliz celebrarlo aquí en Guatemala, que es uno de los lugares en donde se inventó una escritura, que es uno de los pocos espacios del mundo que puedan decir que acá se creó un sistema de escritura y, por tanto, es uno de los lugares protagonistas en la historia de los libros».
Vea la entrevista completa a Irene Vallejo aquí.